
A pocas semanas de concluir el actual periodo legislativo, más de 400 científicos nacionales e internacionales solicitaron al Congreso de la República aprobar una norma que prohíba de manera expresa la pesca industrial dentro de las áreas marinas protegidas del país.
El pronunciamiento surge ante la demora del Parlamento en debatir una propuesta legislativa que busca fortalecer la protección efectiva de estos espacios, considerados fundamentales para la conservación de la biodiversidad marina y la recuperación de recursos pesqueros.
Los especialistas sostienen que las áreas marinas protegidas fueron creadas para resguardar ecosistemas sensibles, especies amenazadas y hábitats esenciales para procesos biológicos como la reproducción, alimentación, crecimiento y migración de numerosas especies.
Según advierten, permitir operaciones pesqueras de gran escala dentro de estos espacios reduce significativamente la capacidad de conservación de las reservas y compromete su función ecológica.
Una ley para cerrar vacíos legales
La propuesta legislativa plantea incorporar el artículo 27-A a la Ley de Áreas Naturales Protegidas, estableciendo la prohibición explícita de la pesca industrial o de mayor escala en todas las áreas naturales protegidas marinas y marino-costeras del país.
El objetivo es eliminar las interpretaciones legales que han generado controversias en los últimos años respecto a las actividades permitidas dentro de estos espacios de conservación.
La iniciativa reúne diversos proyectos de ley presentados en el Congreso y recibió dictamen favorable de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología. Sin embargo, hasta el momento no ha sido sometida a votación en el Pleno.
La discusión cobró mayor relevancia tras una decisión de la Corte Suprema que confirmó la exclusión definitiva de la pesca industrial dentro de la Reserva Nacional de Paracas, uno de los principales ecosistemas marino-costeros protegidos del país.
Beneficios para la pesca artesanal
Uno de los principales argumentos de los científicos es que la protección efectiva de las reservas marinas no solo favorece la conservación ambiental, sino que también genera beneficios económicos para miles de pescadores artesanales.
Diversas investigaciones muestran que las áreas protegidas adecuadamente gestionadas permiten la recuperación de poblaciones de peces y otros recursos hidrobiológicos, incrementando la biomasa y favoreciendo el repoblamiento de zonas adyacentes.
Los especialistas señalan que esta dinámica fortalece la productividad pesquera a largo plazo y contribuye a la seguridad alimentaria de las comunidades costeras que dependen directamente del mar para su subsistencia.
Asimismo, destacan que ecosistemas saludables presentan una mayor capacidad de resistencia frente a fenómenos climáticos extremos, como los eventos de El Niño, cuya frecuencia e intensidad han aumentado en las últimas décadas.
«La protección efectiva de las áreas marinas protegidas constituye una herramienta clave para conservar la biodiversidad, garantizar la sostenibilidad de las pesquerías y fortalecer la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático», señalan los especialistas en su pronunciamiento.
El debate involucra algunos de los espacios marinos más importantes del país, entre ellos la Reserva Nacional de Paracas, la Reserva Nacional Dorsal de Nasca y la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau. Estas áreas albergan una extraordinaria diversidad de especies, incluidos mamíferos marinos, aves, peces, corales y otros organismos que cumplen funciones esenciales para el equilibrio ecológico del océano peruano.
Con el cierre del actual Congreso previsto para julio, los científicos consideran que el Parlamento enfrenta una decisión crucial para definir el futuro de la conservación marina en el país. La aprobación de la norma, sostienen, permitiría consolidar la protección legal de estos ecosistemas frente a actividades extractivas de gran escala y garantizar una gestión más coherente de las áreas naturales protegidas.






