
Según el más reciente monitoreo del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), hasta octubre de 2024 las cinco colonias menonitas establecidas en Perú habían provocado la pérdida de 8660 hectáreas de bosque amazónico. Los especialistas del proyecto señalan además que la deforestación continuó durante 2025 y 2026.
La preocupación también ha sido recogida por la Coalición por una Producción Sostenible. En un informe publicado a fines de 2025, la organización alertó que la expansión de las colonias menonitas constituye una de las amenazas emergentes más importantes para los bosques amazónicos peruanos.
La coalición estima que entre 2017 y 2023 estos asentamientos eliminaron cerca de 9000 hectáreas de bosque tropical para desarrollar actividades agrícolas y pecuarias, muchas de ellas sin contar con las autorizaciones requeridas por la legislación peruana.

La exministra del Ambiente y líder de la coalición, Fabiola Muñoz, sostiene que el problema no responde únicamente a la acción de las colonias menonitas, sino también a las limitaciones institucionales para prevenir y sancionar la deforestación ilegal.
“La situación refleja una debilidad estructural del Estado para ejercer autoridad y coordinar acciones entre las diferentes entidades responsables de la gestión ambiental y territorial”, señaló la especialista en declaraciones recogidas por Actualidad Ambiental.
El riesgo de repetir la experiencia boliviana
Uno de los principales temores de los especialistas es que Perú reproduzca un escenario similar al ocurrido en Bolivia.
La Coalición por una Producción Sostenible advierte que la falta de fiscalización permitió en ese país la pérdida de más de 210 000 hectáreas de bosque vinculadas a actividades desarrolladas por colonias menonitas.
Para Muñoz, el caso peruano todavía puede ser contenido, pero requiere una respuesta más decidida de las autoridades nacionales y regionales.
“La ausencia de control efectivo genera espacios de impunidad que permiten que estas actividades continúen expandiéndose”, advirtió.

Las imágenes obtenidas durante los sobrevuelos realizados por Mongabay muestran grandes extensiones de bosque transformadas en cuadrículas agrícolas, una configuración característica de los asentamientos menonitas que ya ha sido observada en otros países de
La Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Ucayali mantiene abiertas diversas investigaciones relacionadas con desbosque, alteración del ambiente y cambios de uso de suelo presuntamente realizados sin autorización.
No obstante, el avance de estos casos ha estado marcado por controversias legales. Uno de los procesos iniciados contra integrantes de la colonia de Padre Márquez concluyó recientemente con una sentencia absolutoria debido a vacíos normativos identificados por el Poder Judicial respecto a los procedimientos para autorizar desbosques en predios privados durante los años en que ocurrieron los hechos investigados.
El debate sobre la legislación forestal
Pese a ello, otros expedientes continúan en trámite y uno de ellos ingresará a juicio oral durante 2027. Las investigaciones también han reavivado el debate sobre las modificaciones introducidas a la Ley Forestal y de Fauna Silvestre en 2024.
Diversos especialistas, fiscales ambientales y organizaciones de la sociedad civil sostienen que los cambios normativos redujeron los controles sobre actividades agropecuarias desarrolladas en áreas previamente cubiertas por bosques.
Según fiscales ambientales consultados por Mongabay Latam, estas modificaciones han dificultado las acciones de fiscalización y han generado mayores obstáculos para sancionar procesos de deforestación considerados ilegales.
La defensa de algunas colonias menonitas sostiene, por el contrario, que durante años existió un vacío normativo que impedía obtener determinadas autorizaciones relacionadas con el cambio de uso de suelo y el desbosque.

“Los niños y las niñas en el Perú tienen derecho a la educación; sin embargo, para los menonitas en la Amazonía la educación está restringida a determinada edad y a determinados conocimientos. Entonces, no están cumpliendo la regulación peruana”, señaló Muñoz Las preocupaciones no se limitan a la pérdida de bosques. El informe de la Coalición por una Producción Sostenible también alerta sobre posibles impactos asociados al uso intensivo de agroquímicos y a la presunta utilización de semillas transgénicas en algunas áreas de cultivo.
Muñoz enfatiza que, independientemente de las particularidades culturales o religiosas de estas comunidades, todos los ciudadanos y residentes deben respetar las normas vigentes en el país.
La necesidad de fortalecer la coordinación entre gobiernos regionales, el Ministerio del Ambiente, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y otras instituciones aparece como una de las principales recomendaciones planteadas por organizaciones especializadas.
Mientras los bosques amazónicos continúan perdiendo cobertura y las investigaciones avanzan lentamente, el futuro gobierno deberá decidir si fortalece los mecanismos de control ambiental o permite que un fenómeno detectado hace casi una década siga expandiéndose sobre algunos de los ecosistemas más importantes del país.
De: Joaquín Guerra






