
La Copa del Mundo volvió a encontrar a Lionel Messi en el centro de la escena. Argentina derrotó 3-0 a Argelia en la primera fecha del torneo y el capitán argentino firmó una actuación histórica con tres goles que ampliaron una colección de récords difícil de dimensionar.
La victoria llegó en un partido más disputado de lo que indica el marcador. Argelia mostró personalidad desde el inicio, apostó por la posesión y encontró espacios para incomodar a la vigente campeona del mundo. Incluso logró marcar en los primeros minutos, aunque la jugada terminó invalidada por el árbitro.
Argentina también sufrió la anulación de un gol antes de que apareciera el hombre de siempre. Cuando el encuentro exigió una diferencia de jerarquía, Messi respondió.
El sello del mejor
El primer gol resumió buena parte de su carrera. Messi detectó al arquero adelantado y sacó un remate preciso desde fuera del área. La pelota rozó los guantes del portero antes de alojarse junto al ángulo.
El segundo tanto tuvo características distintas. El capitán apareció dentro del área para empujar un balón que quedó servido frente al arco. Una definición sencilla en apariencia, pero producto de una lectura privilegiada del juego.
El tercero evocó algunas de las imágenes más reconocibles de su etapa en Barcelona. Messi recibió el balón cerca del área, encontró el espacio necesario y definió con una naturalidad que transformó una jugada común en una obra conocida. Fue uno de esos goles que parecen inevitables cuando el rosarino encuentra confianza.
El triplete representó mucho más que tres anotaciones. Messi consiguió el primer triplete mundialista de su carrera y se convirtió en el jugador más veterano en marcar un hat-trick en la historia de los Mundiales.

Una selección con argumentos
Más allá del brillo individual, Argentina dejó buenas sensaciones colectivas. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister dominaron el centro del campo, mientras Thiago Almada aportó intensidad en las labores defensivas. Julián Álvarez también entregó energía y movilidad tras su ingreso desde el banco.
La única deuda ofensiva volvió a recaer sobre Lautaro Martínez, quien aún busca estrenarse como goleador en una Copa del Mundo.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni encontró equilibrio, circulación de balón y variantes en ataque. La actuación confirmó que el vigente campeón conserva buena parte de los argumentos que lo llevaron a la cima del fútbol mundial.
Argelia compite pese al castigo
El resultado no refleja por completo el desempeño argelino. El combinado africano sostuvo largos pasajes de igualdad y exhibió una propuesta atractiva basada en el control del balón y las asociaciones rápidas.
Amine Gouiri, Rayan Aït-Nouri y Aïssa Mandi lideraron los mejores momentos de un equipo que dejó señales positivas pese a la derrota. La diferencia apareció en el lugar donde suelen definirse los grandes partidos: La calidad individual.
Argelia tuvo fútbol. Argentina tuvo a Messi.
El camino recién comienza
La goleada permitió a Argentina romper una estadística incómoda. Después de sus anteriores consagraciones mundialistas, la Albiceleste había tropezado en sus debuts como campeona defensora. Esta vez ocurrió lo contrario.
Austria y Jordania aparecen ahora como los siguientes desafíos de la fase de grupos. El torneo aún ofrece un largo recorrido, pero la primera imagen dejó una conclusión evidente.
A pocos días de cumplir 39 años, Lionel Messi volvió a demostrar que las fechas del calendario tienen poco valor cuando el talento decide desafiar al tiempo. Su historia suma páginas desde hace más de dos décadas. La diferencia radica en que todavía no encuentra el punto final.







