
Moverse en Lima dejó de ser solo un problema de tiempo. Cada viaje diario expone una ciudad que creció más rápido que su sistema de transporte, con corredores saturados, rutas fragmentadas y ciudadanos que combinan varios medios para llegar a su destino. Frente a ese escenario, la necesidad de un sistema más integrado ya no aparece como una aspiración técnica, sino como una urgencia urbana.
En ese contexto, la capital empieza a mostrar señales de cambio. Obras viales, alianzas tecnológicas y medidas de ordenamiento buscan aliviar la presión sobre las principales arterias de la ciudad. No se trata de una transformación total, pero sí de pasos concretos que apuntan a una movilidad más eficiente y predecible.
Las Torres
El bypass de Las Torres inició su marcha blanca como una solución clave para uno de los nudos viales más congestionados de Lima Este. Esta infraestructura permite que el transporte público formal atraviese la zona sin interferencias del tráfico local, lo que facilita una circulación más fluida entre la autopista Ramiro Prialé y la Carretera Central.
Para los vecinos de Lurigancho-Chosica y distritos aledaños, la puesta en funcionamiento del bypass representa una reducción significativa en los tiempos de traslado diarios. El proyecto no solo descongestiona un punto crítico, sino que también fortalece la conexión de Lima Este con otros corredores de transporte, lo que beneficia a miles de usuarios que dependen del transporte público para ingresar al centro de la ciudad.

Alianza morada
La integración de Yape al sistema de recargas del Metropolitano y de los corredores complementarios marca un avance importante en la digitalización del transporte público limeño. A través de la aplicación, los usuarios pueden recargar sus tarjetas de manera remota, sin necesidad de acudir a estaciones o puntos físicos, lo que agiliza el acceso al servicio, sobre todo en horas de mayor demanda.
Esta funcionalidad se suma a la alianza previa con Plin y consolida un ecosistema de pagos digitales que reduce el uso de efectivo en el transporte público. La incorporación de Yape, una de las billeteras digitales más utilizadas del país, facilita la adopción de estas herramientas y acerca el sistema de transporte a un modelo más moderno, eficiente y alineado con los hábitos digitales de la población.

¿Caos controlado?
La avenida Abancay atraviesa una etapa de ajustes con la marcha blanca del nuevo carril exclusivo para buses. Esta intervención busca priorizar el transporte público mediante la separación física de los carriles, con vallas metálicas que delimitan el espacio destinado a buses y corredores complementarios. El objetivo central es reducir los tiempos de viaje en uno de los ejes más transitados del centro de Lima.
Durante los primeros días de funcionamiento, la medida generó tensiones en el flujo vehicular debido a la adaptación de conductores particulares y taxis. La invasión de carriles exclusivos evidenció los retos de ordenamiento vial en una zona donde el tráfico suele concentrarse con mayor intensidad durante las horas punta.
A este proyecto se suma la futura estación Abancay, que se construirá en la intersección con la avenida Grau. Esta nueva infraestructura permitirá la conexión directa entre la Línea 1 del Metro de Lima y el Metropolitano, lo que convertirá a la zona en un punto estratégico de integración del transporte masivo y reforzará la apuesta por un sistema más articulado en el corazón de la ciudad.

De: Rodrigo Huertas






