
Durante los últimos años, la selección peruana ha atravesado un periodo de inestabilidad que dejó huellas profundas. Los proyectos encabezados por distintos técnicos no lograron sostener una idea futbolística ni consolidar una base de jugadores. Las Eliminatorias hacia el Mundial 2026 y la reciente Copa América evidenciaron un mismo diagnóstico: el equipo nacional no encuentra todavía el recambio generacional que le permita volver a competir al más alto nivel.
El entusiasmo que alguna vez acompañó al ciclo de Ricardo Gareca se diluyó entre resultados adversos, convocatorias sin continuidad y una identidad de juego cada vez más difusa. Hoy, con una plantilla envejecida y la necesidad de replantear el proyecto deportivo, la Federación Peruana de Fútbol intenta reconstruir el camino desde abajo, apostando por una nueva generación que emerge en los torneos locales e internacionales.
Cosecha nacional
Mientras la selección principal busca recuperar el rumbo, los clubes peruanos comienzan a ofrecer señales de esperanza desde sus divisiones menores. Universitario, Cristal, Alianza y Melgar fortalecieron sus estructuras formativas, impulsaron metodologías más exigentes y brindaron mayor espacio a los juveniles. El resultado se refleja en los campeonatos locales, donde cada vez más futbolistas jóvenes ganan minutos y protagonismo.
Las categorías inferiores se convirtieron en un semillero que combina disciplina, competencia y exposición internacional. Esa apuesta permite pensar en un futuro más sólido, basado en el trabajo de base y en la formación integral del jugador. Si el proceso mantiene continuidad, el recambio podrá construirse dentro del propio torneo peruano y no depender de soluciones improvisadas.
Desde Diario La Otra Cara les presentamos una infografía sobre la nueva generación que surge desde los clubes peruanos y busca renovar la base de la selección. El desarrollo de divisiones menores, la profesionalización del entrenamiento y la apuesta por el talento joven son factores que explican este proceso que redefine el futuro del fútbol nacional.
De importación
Paralelamente, la Federación ha intensificado la búsqueda de futbolistas con raíces peruanas en el extranjero, un esfuerzo que se consolidó a partir del caso Lapadula. Más allá del impacto mediático, la estrategia apunta a ampliar el universo de convocados y reforzar la competencia interna. Se trata de incorporar perfiles que aporten distintas experiencias, ritmos de trabajo y comprensión táctica del juego.
Estos jugadores, formados en academias extranjeras, representan una alternativa para elevar el nivel general del plantel. Su integración, sin embargo, exige un proceso de adaptación cultural y deportiva que evite la dependencia inmediata. La selección peruana necesita combinar esa apertura internacional con una base sólida en el torneo local para construir un equipo con identidad y proyección real.
Desde Diario La Otra Cara les presentamos una infografía sobre la estrategia de internacionalización que impulsa la Federación Peruana de Fútbol para incorporar jugadores con raíces peruanas formados en el extranjero. Esta política busca ampliar el universo de convocados, elevar el nivel competitivo y conectar al país con redes deportivas globales.
De: Rodrigo Huertas






