Con el cierre del año, las familias se preparan para la reunión más emotiva y simbólica de todas. Sin embargo; detrás de cada abrazo navideño hay decisiones que no siempre son sencillas: ¿pasar con papá o mamá?, ¿con la pareja o con los amigos?, ¿viajar o quedarse en casa?
En entrevistas rápidas, jóvenes y adultos coincidieron en que la Navidad se vive distinto para cada persona, especialmente cuando las familias están separadas, viven lejos o mantienen costumbres diferentes.
Historias que revelan el espíritu navideño
Para algunos, la decisión es simple: “Siempre con mi familia, es tradición”, dicen.
Otros, en cambio, ven la fecha como una oportunidad para reencontrarse con quienes no ven durante el año. También están quienes pasarán Navidad trabajando o acompañando a amigos que no tienen a sus seres queridos cerca.
Las respuestas muestran algo claro: la Navidad es un espacio de unión, aunque la forma de celebrarla cambie con el tiempo.
Lo que refleja esta tradición
- La Navidad se mantiene como una fecha cargada de afecto y memoria familiar.
- Las nuevas generaciones distribuyen su celebración entre familias y parejas, marcando cambios culturales.
- La migración interna y externa hace que muchos pasen las fiestas por videollamada, manteniendo la conexión emocional.
Un cierre lleno de emoción
En medio de decisiones, viajes y preparativos, los peruanos coinciden en algo: la Navidad es menos sobre dónde estás y más sobre con quién compartes el momento.
Y, como cada año, la noche del 24 volverá a iluminar abrazos que no siempre se dan, reencuentros que sanan y celebraciones que, grandes o pequeñas, mantienen vivo el espíritu navideño.
Por: Luis Flores






