
A lo largo de la historia del deporte, numerosos atletas fueron sancionados por dopaje, como Ben Johnson y Lance Armstrong. Sin embargo, los Juegos Mejorados (Enhanced Games) plantean una propuesta completamente distinta: permitir y promover el uso de sustancias para mejorar el rendimiento con el objetivo de llevar las capacidades humanas a nuevos niveles. Desde su anuncio en 2023, la competición ha generado controversia debido a su postura favorable al dopaje. Su primera edición, transmitida en vivo el 24 de mayo desde Las Vegas, Estados Unidos, dejó resultados que contrastaron con las altas expectativas creadas por los organizadores.
El único récord destacado de la jornada
El momento más sobresaliente del evento fue protagonizado por el nadador griego Kristian Gkolomeev, quien registró un tiempo de 20.81 segundos en los 50 metros estilo libre.
No obstante, esta marca no fue reconocida como récord mundial oficial debido a que la competencia permitió el uso de sustancias prohibidas y de trajes de alta tecnología vetados en torneos regulados. Aun así, el registro superó el récord oficial vigente de 20.88 segundos, establecido por el australiano Cameron McEvoy en marzo de 2026.
Gracias a esta actuación, Gkolomeev recibió un premio de un millón de dólares y expresó su intención de seguir compitiendo para mejorar aún más su marca en futuras ediciones.
Críticas de las autoridades deportivas
Diversas organizaciones deportivas rechazaron la legitimidad de la competencia. Las entidades encargadas de regular el atletismo calificaron el evento como una iniciativa peligrosa y anunciaron que no reconocerán ninguna marca obtenida en estas condiciones.
Sebastian Coe, presidente de World Athletics, cuestionó duramente la participación de los deportistas en esta propuesta. Por su parte, el Comité Olímpico Internacional (COI) consideró que los Juegos Mejorados representan un concepto «inmoral», además de peligroso e irresponsable.
Atletas atraídos por los incentivos económicos
Pese a las críticas, la competencia logró reunir a varios medallistas olímpicos gracias a los importantes premios económicos ofrecidos. Además del millón de dólares destinado a quienes superaran récords, los ganadores de cada prueba podían obtener hasta 250.000 dólares. De los 42 participantes en disciplinas como natación, velocidad y levantamiento de pesas, la mayoría admitió utilizar sustancias como testosterona, péptidos y esteroides anabólicos durante su preparación, productos prohibidos en eventos oficiales como los Juegos Olímpicos.
Competidores sin dopaje también destacaron
No todos los atletas recurrieron a sustancias para mejorar su rendimiento. Algunos optaron por competir sin dopaje y consiguieron resultados importantes. Entre ellos destacó el estadounidense Hunter Armstrong, quien ganó la prueba de 50 metros espalda frente a rivales que sí habían utilizado sustancias para potenciar su desempeño.
También participaron sin dopaje los velocistas Fred Kerley, de Estados Unidos, y Tristan Evelyn, de Barbados. En los 100 metros planos, Kerley registró un tiempo de 9.97 segundos, mientras que Evelyn completó la distancia en 11.25 segundos.
Mejoras personales en levantamiento de pesas
Antes del inicio del evento, los organizadores aseguraron que varios atletas habían logrado marcas extraordinarias durante los entrenamientos. Una de las deportistas señaladas fue la dominicana Beatriz Pirón.
Aunque no pudo levantar 100 kilogramos en arrancada durante la competencia, sí consiguió superar su mejor marca personal en la modalidad de envión al alcanzar los 118 kilogramos, ocho más que su récord anterior.
Tras su participación, la cuatro veces olímpica y campeona panamericana agradeció el respaldo recibido por parte de los organizadores y manifestó su apoyo a esta nueva propuesta deportiva.
De: Diego Mamani






