
Los San Antonio Spurs demostraron que estaban preparados para competir al más alto nivel al imponerse con claridad sobre Oklahoma City Thunder y extender la serie hasta un séptimo encuentro. El conjunto texano mostró su mejor versión ofensiva de toda la eliminatoria al registrar un 46.6 % de efectividad en tiros de campo, un rendimiento que llegó en el momento más importante de la temporada. Desde los primeros minutos lograron imponer condiciones y mantuvieron el control del marcador durante todo el compromiso.
La victoria permitió empatar la serie y mantener viva la posibilidad de regresar a unas Finales de la NBA por primera vez desde 2014, cuando derrotaron al Miami Heat para conquistar el campeonato.
Wembanyama lideró una actuación dominante
La gran figura del encuentro fue Victor Wembanyama, quien protagonizó otra exhibición de talento en ambos lados de la cancha. El francés se marchó al descanso con 22 puntos y terminó el partido con 28 unidades, 10 rebotes y tres bloqueos, siendo el principal responsable del dominio de San Antonio. Wembanyama mostró toda su versatilidad al combinar juego interior, lanzamientos de larga distancia y presencia defensiva. Además, se convirtió en uno de los pocos jugadores en la historia de la franquicia en registrar múltiples partidos de postemporada con al menos 25 puntos y 10 rebotes.
El joven talento no estuvo solo. Dylan Harper aportó 18 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias, mientras que Stephon Castle sumó 17 puntos y nueve asistencias para complementar una actuación colectiva muy sólida.

Oklahoma City sufrió una noche para el olvido
Por el lado de los Thunder, el equipo nunca logró encontrar ritmo ofensivo. Aunque intentó reaccionar tras el gran inicio de los Spurs, las pérdidas de balón y la baja efectividad terminaron condenando sus aspiraciones. El momento más complicado llegó en el tercer cuarto, cuando Oklahoma City apenas anotó 13 puntos. Durante ese período encestó solamente seis de sus 28 intentos de campo y falló todos sus lanzamientos de tres puntos, permitiendo que San Antonio construyera una ventaja imposible de remontar. La defensa de los Spurs también neutralizó a las principales figuras del campeón defensor, limitando considerablemente su producción ofensiva.
Un Juego 7 con sabor a final
La serie se trasladará nuevamente al Paycom Center de Oklahoma City para disputar el decisivo séptimo partido. El ganador avanzará a las Finales de la NBA, donde ya esperan los New York Knicks. Para San Antonio, una victoria representaría su regreso a la instancia definitiva después de más de una década. Oklahoma City, en cambio, intentará volver a las Finales por segundo año consecutivo y defender el título conquistado la temporada pasada.
Shai Gilgeous-Alexander: el MVP de la serie
Gilgeous-Alexander continúa siendo el líder absoluto de Oklahoma City. Durante la temporada mantuvo un promedio superior a los 30 puntos por partido y consolidó su reputación como uno de los mejores anotadores de la liga. Además de su capacidad ofensiva, aporta asistencias, defensa perimetral y liderazgo en momentos de presión. Aunque tuvo una actuación discreta en el último partido con 15 puntos y un bajo porcentaje de acierto, sigue siendo la principal amenaza ofensiva de los Thunder y el jugador al que recurrirá el equipo en el Juego 7.

La definición de la Conferencia Oeste tendrá como protagonistas a dos figuras llamadas a marcar el futuro de la NBA. De un lado estará la experiencia y capacidad anotadora de Gilgeous-Alexander; del otro, el impacto total de Wembanyama, quien busca llevar a los Spurs de vuelta a la élite del baloncesto mundial.
De: Diego Mamani






