El endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos ha generado preocupación y debate entre los peruanos que planean viajar. Mientras algunos solicitantes consideran que las nuevas medidas son necesarias para controlar la inmigración irregular, otros critican que el incremento de costos y las exigencias adicionales alteren la planificación económica de las familias y hagan más complicado acceder a una visa.
La Embajada de Estados Unidos en Lima anunció un incremento en el costo de la visa B-1/B-2 (turismo y negocios), que ahora asciende a US$435. La suma incluye una nueva tarifa obligatoria de integridad de US$250, implementada por la administración de Donald Trump para reforzar los controles migratorios. Además, el proceso incorpora evaluaciones por ´antiamericanismo´ y, en algunos países, la exigencia de bonos de hasta US$15,000 como garantía de cumplimiento de la estadía. Estas medidas surgen en un contexto en el que EE.UU. registra una tasa de irregularidades migratorias cercana al 3,4%, según datos del Departamento de Seguridad Nacional.
Para algunos solicitantes, las nuevas reglas son comprensibles. Diego, quien planea viajar a Estados Unidos, opinó: “Creo que pueden poner las reglas del juego, además de mencionar la tasa de irregularidades en la inmigración que tiene el país de EE.UU.”.
Sin embargo, otros no comparten la misma postura. Edith, también solicitante peruana, considera que el aumento es excesivo y que afectará los planes de muchas familias: “Me parece exagerado, no todo el que quiere viajar tiene que pagar y antes si las personas tenían una planificación de precios esto les cambia los planes”.
Los cambios incluyen, además, una evaluación exhaustiva de redes sociales y posibles afiliaciones políticas o ideológicas consideradas contrarias a los intereses de EE.UU. Este control, gestionado por el USCIS y el Departamento de Estado, amplía las revisiones existentes e introduce criterios que pueden afectar incluso a los solicitantes peruanos. Sin embargo, la exigencia del “bono de visa” —entre US$5,000 y US$15,000— se aplica únicamente a países de alto riesgo de sobreestadía, como Malawi y Zambia, por lo que Perú no está incluido por el momento.
La medida se enmarca en la Proclamación 10949, firmada por Trump el 4 de junio de 2025, que también suspende la emisión de visas B, F, M y J para ciudadanos de países considerados de alto riesgo en seguridad nacional. Hasta ahora, esta lista incluye principalmente naciones de África y Medio Oriente, y Perú no se encuentra entre los afectados. Funcionarios de la embajada de Estados Unidos aclararon que el incremento tarifario aplica de forma global y que los bonos solo son requeridos en casos específicos.
Aunque Perú no enfrenta restricciones directas, expertos señalan que el alto costo y la evaluación de ideologías podrían disminuir el número de solicitudes. Además, recomiendan a los postulantes ser más cuidadosos con sus publicaciones en redes sociales y preparar con mayor anticipación sus trámites. Por ahora, el endurecimiento de estas políticas refleja un cambio significativo en la postura migratoria estadounidense, donde ya no solo importa la solvencia económica, sino también el historial digital y la percepción política del solicitante.
Por:Jean Cieza






